Un libro silente, un libro sin texto, pero con muchas historias en sus páginas. Historias de setas errantes, de buscadores de tesoros, de pollitos veloces, de un topo comedor de helado, de un gato triste, de un pingüino que quiere aprender a volar, de un peluche perdido, de acróbatas, de anfibios lectores... Tampoco podía faltar un equipo de fútbol. Y habrá una pequeña reunión con Mapache, Tejón. Zorro, Oso y Corneja.
¿Vienes? ¡Venga, vamos!
Premio Uwe Lüders 2026"Siendo un libro sin palabras, no deja de ser narrativo. Las historias están ahí, latentes, esperando a que alguien las formule en voz alta. Es un libro que invita a la conversación, al diálogo entre el adulto y el niño, a esa complicidad que surge cuando ambos intentan descifrar qué diablos hace ese cerdo con esa pecera, por qué el oso y el buey están excavando, por qué hay un plátano y un limón paseando por el campo o de quién son esos ojos inquietantes que asoman por la ventana de un sótano.
También vale mencionar el cuidado editorial con el que Lóguez ha tratado este libro. Impreso en Alemania (...) se ha utilizado barniz de impresión a base de agua y se ha prescindido de laminados plásticos, apostando por una producción más sostenible que además es de mejor calidad. Las páginas de cartón son robustas pero no excesivamente pesadas, las esquinas redondeadas protegen dedos y paredes y el conjunto transmite esa sensación de objeto bien hecho que invita a usar una y otra vez"
(Revista Babar)
"Un canto a la vida al aire libre, a la amistad, a la acogedora naturaleza. Es una delicia entretenerse en las ilustraciones, tratando de seguir los pasos de los diferentes personajes y descubrir otros que no habíamos visto en un primer recorrido. Un consejo: no tener prisa y disfrutar hasta el más pequeño detalle. Si es acompañado, todavía mejor" (
Reseña en Peonza)